martes, 11 de mayo de 2010

Confiar!!

Cuando pienso en secuelas irreparables en mi vida me viene a la mente la palabra "confianza" y es que si hay algo que quisiera recuperar y sentir es eso.

Confiar en las personas es una parte del problema, confiar en las manos de la gente y en los ojos, confiar en que pueden acercarse sin esperar algo a cambio o que podría ser cierta la intención con la que se me acercan, es difícil pensar en las personas como seres inofensivos, en realidad casi todo el mundo me parece amenazante y en sus palabras, gestos y movimientos trato de descifrar las verdades intenciones de su contacto conmigo.

Es desgastante revisar una y otra vez a cada ser humano que se atraviesa en mi camino antes de hablar con serenidad y sintiéndome tranquila.

Otro elemento de la confianza son las circunstancias, los hechos cotidianos, las cosas que pasan, cada evento trae consigo la sensación de que no es cierto, si es algo bueno siempre espero que se transforme de repente en algo muy malo, si es algo malo siempre espero que se transforme en algo aún peor.

Estar convencida de que algo malo va a pasar es tan atemorizante, es un miedo constante, es una amenaza real, es algo que está ahí y que yo sé que va a pasar.

Ver que amanece bonito y pensar "ahorita llueve" es la forma más simplista de tratar de explicar este sentimiento perpetuo de que algo malo va a pasar, ojala fuera que pudiera llover!!, pero no es eso, cuando yo digo que algo malo va a pasar es que algo muy malo va a pasar, algo doloroso, algo que no quiero que pase, algo que quiero evitar, algo que me va a lastimar, algo que prefiero evitar a toda costa.

La forma de defenderme es no estando en situaciones nuevas o poco conocidas, esas situaciones me dan toda esa sensación de desconfianza, mi mundo se ha ido limitando a mi casa, a mi cuarto, a mi trabajo y a mi iglesia. Prácticamente sólo ahí me siento más a salvo que en el resto del planeta, con la misma gente y en los mismos lugares, eso me tranquiliza y eso me gusta.

El último apartado de la confianza es la que uno deja de sentir por uno mismo, no confiar en uno es tan triste, tener miedo de uno mismo y de lo que puede ser capaz de hacer es casi trágico. El problema no son los otros, el problema soy yo, el problema es que no creo poderlo hacer bien, el problema es creer que todo lo puedo echar a perder, incluyendo a la gente que amo, el problema es no confiar en las decisiones que tomo, en los pensamientos que tengo, en lo que creo que siento, el problema es no estar segura de lo que estoy haciendo, es no confiar en mi mente, en mis manos, ni en mis pies.

El temor es despertarme y que haya pasado algo que yo no quería, yo pido y pido que Dios me mantenga aquí y ahora y cuando me doy cuenta que no supe cómo sucedió algo me desespero, porque apesar de pedir y pedir, de tratar de mantenerme concentrada... no lo logro.

Desconfiar de mi, desconfiar de lo que puedo ser capaz de hacer, tener miedo de mi misma, de mis acciones y de mis palabras, me hace sentir el gran deseo de estar adentro de una botella y ver todo pero no poder tocar nada para no echar a perder nada.

Yo sé que en mi nunca va a restablecerse la capacidad entera de confiar y que el pensamiento de la fatalidad siempre va a estar presente, pero anhelo al menos poder acostarme sabiendo que me voy a despertar y que mis niños y yo estaremos bien, el miedo a no encontrarlos en la mañana, a no volverlos a ver, a que desaparezcan en la noche, a que las sombras del pasado me los arrebaten mientras duermo interrumpe el funcionamiento normal de la vida misma.

Confiar en que habrá un mañana sería muy bueno!!

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