
Había escogido este lugar para que fuera mi jardín secreto, con mis tulipanes, margaritas, mariposas y conejos, con la luz tibiecita del sol, ni frío ni calor, con el silencio que da la tranquilidad y la paz interior, con la seguridad de que nadie podía entrar.
No sé cómo lo encontraron pero aquí sólo estaban mis pensamientos, sueños y sentimientos, ahora el grupo ha plasmado lo que quisieron, no sé cuando, no sé cómo, no sé dónde estaba pero ya lo hicieron.
Suponía que no iban a encontrar este rinconcito de mí pero veo cada vez más claramente que no hay ni una parte de mi que me pertenezca.
Leerlas me angustia porque percibo lo que angustia a mi alma, lo que atormenta a mi mente y lo que me invade cuando me quedo vacía.
De nada sirve esconderme si no tengo donde hacerlo, de nada me sirve pensar que no están si son parte de mí, para qué seguir pensando que todo está bajo control si sus escritos me demuestran que alguien mas ha estado en control, para qué confiar en mí si todo funciona mejor cuando no estoy.
Ojala yo tuviera esa fuerza, ese conocimiento, ojala yo pudiera decir todo lo que quiero con tanta libertad, me hacen añorar lo que son. Me obligan a tener que reconocerlas como una realidad en mi vida.
Es hasta cínico ver que después de mi promesa lo menos que fui ... fue ser normal.
Era mi jardín secreto, pero no me siento molesta, sólo avergonzada por querer sólo para mí lo que disfrutamos tanto todas, no es mi jardín, es el nuestro.
Hoy es viernes muy tarde en la noche, fue una larga semana, más bien tendría que decir que fue una semana corta... ya hoy es viernes.
Todos están dormidos y se ven bien, se ven tranquilos, me quedo tranquila, fue un buen trabajo.
Quiero dormirme, sé que todo va a estar bien.

No hay comentarios:
Publicar un comentario